Fue un llamado de rutina. Nada muy trascendental. Lo que nunca me hubiese imaginado es que había discado el número incorrecto. Estuve hablando media hora con la persona equivocada. Le conté todo: de las cuentas…
Fue un llamado de rutina. Nada muy trascendental. Lo que nunca me hubiese imaginado es que había discado el número incorrecto. Estuve hablando media hora con la persona equivocada. Le conté todo: de las cuentas…