Johnny Marr – The Messenger

marzo 22, 2013



Como todo el mundo sabe, Johnny Marr se hizo célebre en los 80’s como guitarrista y co-compositor de los Smiths; tras la separación de los mancunianos -y como no todo el mundo sabe- se involucró, ya sea como miembro estable o como colaborador externo, en actos tales como Talking Heads, Pet Shop Boys, The The, Electronic, Modest Mouse y The Cribs. Johnny Marr pese a ser un músico exitoso, respetadísimo, una eminencia incluso, prefirió seguir resguardándose al amparo de distintas bandas y así tardó casi tres décadas en dar el paso al frente y debutar como solista (el proyecto Johnny Marr and The Healers, que sacó un solo disco en 2003 «“Boomslang-, pese a su nombre también fue considerado una colaboración entre todos sus integrantes). Entonces, ¿por qué ese retraso, esa reticencia? Finalmente The Messenger está entre nosotros y nos tira una posible respuesta.

Básicamente, y para hacerla corta, un músico para tener una carrera como solista exitosa «“artísticamente hablando, que quede claro- tiene que poder entregar algo más que la destreza en la ejecución de su(s) instrumento(s). Y Johnny, aunque no es poca cosa, no es más que un gran guitarrista. Si el disco lleva tu nombre todo recae sobre vos, tenés que tocar bien pero además tenés que tener algo para decir y algo que transmitir. En otras palabras: The Messenger no tiene contenido ni sensibilidad alguna. Johnny como cantante y letrista falla, o peor, pasa totalmente desapercibido, genera indiferencia.

Así, las canciones de este debut, en el mejor de los casos, son simpáticas, agradables, y nada más. Y hay algunas muy buenas, como cuando deja un poco de lado el conservadurismo guitarrero y se le da por una base rítmica levemente disco (aplausos para el bajo y la batería) en temas como World Starts Attack, Upstarts (limitarse a escuchar y no prestar atención a las pésimas rimas) y sobre todo el que da nombre al álbum, que logra generar una atmósfera melancólica y groovera a la vez, acercándose a lo mejor de la tradición new wave de fines de los 70’s. El resto, a excepción de European Me y su gran melodía y excepcional trabajo de guitarras, no es más que un relleno gigante de tracks vacuos, la mayoría de corte punk rock que hasta parece adolescente en su falta de vuelo.

Johnny Marr como cantante y letrista falla, o peor, pasa totalmente desapercibido. Para eso estaba Morrissey y por eso The Smiths fue la gran banda que fue. Y Johnny seguramente siempre lo supo. Por algo se tardó tanto.

 

DEGUSTACIÓN

JOHNNY MARR: ‘European Me’

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