Chromatics – Kill for Love

julio 31, 2012

Chromatics

Kill for Love

2012 – Italians Do It Better

[5.0]

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Chromatics es uno de esos grupos que tiene la particularidad de tener un líder nato –Johnny Jewel- y demás integrantes que acompañan pero que no son indispensables. Por ello, la banda mutó en varias oportunidades, siempre en torno a su líder multi-intrumentista y productor. Lo que sucede en estas formaciones efímeras y cambiantes es que cuando su estrella guía no se ilumina, los demás tampoco; y esto les sucede en Kill for Love, su cuarto disco, editado por el sello Italians Do It Better.

La banda electrónica de Portland deja mucho que desear respecto a sus anteriores trabajos, adeudando las cuotas de punk, pistas bailables, los cambios de intensidad y la frescura que supieron demostrar. Una lánguida versión de My, My, Hey, Hey (Into the Black) de Neil Young abre el disco vaticinando lo que vendrá: una atmosfera chill-out que simplemente acompaña la bella lírica de un clásico, pero no aporta nada nuevo al sinfín de versiones ya existentes.

Se toman su tiempo para subir los decibeles y recién logran captar la atención con The Page, una canción escueta que se desentiende del clima somnoliento de los primero quince minutos del álbum. Le sigue Lady, otra baladita electrónica con arpegios sintetizados ambientando la escena, sumados a la voz de Ruth Radelet (paneada de forma envolvente y aleatoria). Pretende ser una declaración de amor al estilo I’m Your Man de Leonard Cohen aunque con una poética radicalmente más pobre.

Promediando la media hora del disco, empezás a notar que los armonizadores de voz y las bases de batería electrónica le dan una cadencia monótona que simplemente aburre.
These Streets Will Never Look the Same intenta simular un tour francés conducido por Kraftwerk y John Carpenter aunque no deja de ser una imitación digna de un vendedor ambulante. Apenas un redoble en la rítmica y unos acordes de teclados carentes de dramatismo resumen un viaje sin sorpresas. Kill For Love también tiene momentos de oscuridad absoluta como en el final de Broken Mirros o  – en el final del disco- con No Scape, donde se nota la influencia cinematográfica que le aportó a Jewel colaborar con el film Drive.

Podría destacarse la utilización de varios instrumentos y equipos a lo largo del disco, pero todos siempre cumplen la misma función. Aparecen sintetizadores, desaparecen teclados, interactúan cellos, coros vocales de una letra (entiéndase una sola nota) y las voces de Jewel y Radelet que se alternan entre una canción y otra.

Kill for Love son 90 minutos de tu vida que sentís derrochados como después de ver una película dominguera de cine shampoo. Parece la expresión de gente sin alma que nos quiere comunicar eso: que están vacíos y no tienen mucho más que decir. Habrá que esperar una próxima entrega para saber si esto es cierto… en el caso de que eso suceda.

DEGUSTACIÓN

LADY

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