First Aid Kit – The Lion’s Roar

febrero 7, 2012

First Aid Kit

The Lion’s Roar

2012 – Wichita Recordings

[6.0]

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En Suecia, lugar donde nacieron las dos hermanas que componen First Aid Kit «“ un combo folk a la vieja usanza que va por su segundo disco-, existe una palabra intraducible que se refiere a una tristeza particular, mezcla de nostalgia y desamparo: vemod. Los suecos se refieren a la sensación que genera el fin del verano y el comienzo del frío, en el que casi todo el día es de noche, las nevadas constantes congelan hasta los huesos y la gente prácticamente no sale de sus casas, usando la expresión höstens (otoño) vemod.

The Lion’s Roar tiene mucho de ese espíritu melancólico. La primera impresión que dan sus canciones es que pueden recrear, sin esfuerzo alguno, el ambiente de los bosques taciturnos que las hermanas Söderberg tienen de vista cada vez que asoman los ojos por la ventana (antes de que grabaran su primer disco se hicieron conocidas en You Tube por un video en el que cantan en un bosque de árboles pelados que, justamente, queda frente a la casa en la que aún viven con sus padres). La segunda impresión es que todo suena con una inocencia innata, propia de la edad: Klara tiene 18 años y Johanna 22. A pesar de la juventud y de que suenan un poco bastante a Fleet Foxes, el corazón de las hermanas está puesto en el folk de los 60’s, algo que queda claro con tan solo ver la ropa que llevan puesta en la tapa del disco. De esta forma, resultan referentes ineludibles Linda Perhacs (que grabó un clásico del género  y, ante la indiferencia total del público, volvió a su trabajo como dentista con el que se sigue ganando la vida hasta hoy) y Gram Parsons (a quien le rinden homenaje en el estribillo de Emmylou).

Es así que Lion’s Roar, con canciones que le cantan a los desamores tempranos (Blue, In the Hearts of Men), la oscuridad del invierno escandinavo (To a Poet) o la confusión adolescente (King of the World, Dance to Another Tune) termina por ser un disco agridulce que sólo convence porque suena bien y las Söderberg cantan como si recién se hubieran caído del cielo. Lo demás es más de lo mismo.

DEGUSTACIÓN

DANCE TO ANOTHER TUNE

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