Kate Bush – 50 Words for Snow

diciembre 12, 2011

Kate Bush

50 Words for Snow

2011 – Fish People

[8.0]

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En Qué bello es vivir (1946), la célebre película navideña de Frank Capra, se requería de tanta nieve para filmar los falsos exteriores que se tuvo que recurrir a una técnica totalmente nueva: en lugar de los copos pintados de blanco que hacían tanto ruido se utilizaron muchos miles de litros de un químico para apagar el fuego mezclados con jabón, que fueron lanzados al aire por una máquina de viento. El efecto es increíble: nunca antes en el celuloide la nieve había parecido tan real. En cierta forma, ese mismo principio se aplica al décimo disco de Kate Bush, 50 Words for Snow: escucharlo en la oscuridad teje alrededor paisajes totalmente ajenos a nuestro verano infernal de repelentes y mosquitos. Acá hay árboles pelados, desolación, vientos fríos y un mundo cubierto de blanco.

En gran medida, las canciones del último disco de Kate Bush están construidas sobre variaciones de una misma parte. Dentro de ellas, lejos de haber un trabajo de adición, hay un desprendimiento absoluto de todos los sonidos que puedan llegar a sobrar. El resultado son composiciones que pueden catalogarse de avant garde, llenas de calma y espacio al punto de que se puede escuchar el vacío que hay entre un sonido apagándose y el que le sigue. El piano, que suena oscuro y denso, es el gran protagonista del disco: dialoga en ritmos sincopados con la voz, creando contrapuntos y una interacción compleja en la que se entrelazan melodías tan turbias como celestiales. De fondo, hay un colchón sonoro que sostiene todo el tiempo lo que hay al frente: a veces son arreglos orquestales, otras son sintetizadores, construcciones corales llenas de misterio e intriga o baterías mínimas.

En cuanto a las letras, son un reflejo del lugar al que transporta la música: ángeles que brillan como espejos en la oscuridad (Among Angels), el camino que recorre un copo de nieve, desde las nubes hasta una mano cualquiera (Snowflake), la historia de una mujer ahogada en un lago una noche de invierno (Lake Tahoe) o el escape de un yeti al descubrir que una expedición humana avanza sobre la montaña que habita en secreto (Wild Man).

Todo en 50 Words for Snow suena bien, incluso Elton John (aunque la embarre al final cuando empieza a gritar, en Snowed in at Wheeler Street). No es poca cosa.

DEGUSTACIÓN

LAKE TAHOE