Guitarras, experimentación y energía: tres canciones nuevas para descubrir

agosto 10, 2026

Te dejamos tres recomendaciones para acompañar la semana con sonidos bien diferentes entre sí: desde el indie enérgico de Canadá hasta el art rock experimental australiano y la potencia guitarrera de Irlanda. Tres canciones que cruzan melodías, guitarras y ritmos para descubrir nuevas voces y dejarse sorprender.

 

Portada: Mothership, lo nuevo de Anya Anastasia

Closed I’s – Levi Taschuk 

Desde Canadá nos llega este cantautor cuyas influencias abarcan desde Bach hasta Brahms, pasando por Chet Baker, Stevie Wonder, Nick Drake, Sibylle Baier, Coldplay y Radiohead, eso se nota con  Closed I’s,  una canción que suena como si encajara a la perfección en In Rainbows de Radiohead.
La canción es un potente himno indie con una batería intensa, llena de energía y unas guitarras que acompañan a la perfección.

Mothership – Anya Anastasia

Nada más lindo que una buena canción dreampopera pero experimental, este es el caso de Anya Anastasia, una artista australiana que crea art rock experimentando y jugando con influencias globales. Las letras de  Anya plantean interrogantes sobre nuestra sociedad, buscando incitar a la disidencia y a la acción en favor del medio ambiente.
«Mothership» yuxtapone temores existenciales vertiginosos con las constantes más reconfortantes con intrincadas líneas de guitarra, un ritmo de batería irresistible y complejo, y melodías vocales luminosas y sedosas,. Según define ella misma, su idea es proyectar “hacia los confines del cosmos para luego devolvernos a las profundidades del agua y el barro primordial”.

 

Shark Song  – Shark School

Cómo nos gusta un buen tema bien potente directo desde Galway, Irlanda, para subirnos bien el lunes. Este es el caso de Shark Song, una canción que está a medio camino entre un grito de guerra y una declaración de principios. Guitarras tensas, ritmos contundentes y una mezcla perfecta entre humor, caos y confrontación es todo lo que tiene este tema.

En este disco, Shark School explora  “la ira, la ansiedad, la identidad, la frustración y la supervivencia a través de una óptica profundamente personal y, a la vez, de aguda observación”. En sus letras se enfrentan a la “hipocresía social, a la agitación interna o al absurdo de la vida moderna”. Según explican,  “se niegan a suavizar las aristas” y en su lugar, transforman la incomodidad en algo estimulante.