Del stoner al doom metal: tres canciones nuevas que golpean fuerte

mayo 25, 2026

Entre riffs pesados, distorsión cruda y atmósferas densas, te dejamos tres propuestas que exploran distintas caras del rock más oscuro y contundente. Desde el stoner filoso de Irlanda hasta el doom metal aplastante de Estados Unidos, pasando por una sensibilidad alternativa teñida de emo y shoegaze. Tres temas distintos, intensos y perfectos para subir el volumen.

Portada: Don’t Trust a Man, lo nuevo de Shark School

Don’t Trust a Man – Shark School
Como nos gusta escuchar stoner del bueno. Sobre todo si viene de una cuna de donde sale todo lo bueno musicalmente como es Irlanda.  Shark School es una banda oriunda de Galway que, como ellas mismas se describen, son como si “Wet Leg y Nirvana hubieran tenido un hijo y lo hubieran criado con la culpa católica”. 

“Don’t Trust a Man” es “una declaración de intenciones contundente”, como la misma banda cuenta. Construido sobre guitarras afiladas y ritmos demoledores, el tema canaliza la frustración en algo visceral e inmediato. Un tema crudo y mordaz que “lamenta la desesperación de las mujeres por simplemente ser ellas mismas; por existir libres de la carga y la decepción de vivir dentro de una jerarquía social de género”.

My Politics Are My Own – Dyerwulf

Dyerwulf, es un dúo de doom metal originario de Atlanta, Estados Unidos y liderado por Tommy Stewart.  Con bajos y baterías  bien potentes y marcadas, usan voces modificadas para crear su sonido tan característico.  Tommy es conocido por su participación en la banda de thrash metal Hallows Eve y, con este proyecto, se centra en su carrera en solitario.

Sobre la canción, el propio Stewart cuenta que nunca escribió sobre política y decidió hacer este tema para explicar por qué. La verdad, no nos interesó tanto la letra, nos perdimos en ese sonido bien pesado que nos encanta.

HEARTEATER – Rare Phantom
También desde Estados Unidos y con una onda que nada que ver con la anterior, tenemos este lanzamiento de Rare Phantom, el “alter ego” de un chico nacido en Massachusetts que comenzó a hacer música durante la pandemia. “Una época donde el silencio era ensordecedor y la evasión se volvió necesaria”,explica.
Según cuenta este artista el emo y el shoegaze, “lo que empezó como una forma privada de terapia evolucionó hacia algo mucho más grande: una voz, una visión y, en última instancia, una personalidad que ahora resuena en la escena de la música alternativa”.