CELC #2 Cuando una banda tiene fecha de caducidad

mayo 23, 2024

Todas las bandas tienen una fecha de caducidad. No importa qué banda sea, qué tanto te guste, qué tantos músicos brillantes tenga, cuánto te hayan cambiado la vida. Todas, todas, todas las bandas caducan en algún momento.

Lo lindo de la caducidad de las bandas es que funciona como un “elige tu propia aventura”:

  • Tu banda caducó por separación de sus integrantes pasá a la página 20.
  • Tu banda terminó porque se murió alguno de sobredosis, pasá a la página 2. 
  • Tu banda se fue a la mierda porque los integrantes flashearon con su sonido y creen poder ser los nuevos abanderados del género de moda en el momento, pasá a la página 34. 
  • Tu banda hace lo mismo hace diez discos, pasá a la página 16. 
  • Tu banda caducó por porque cancelaron al frontman por violador, pasá a la página 9
  • Tu banda murió porque el guitarrista engañó a la bajista con una editora varios años menor, te llamas Sonic Youth y ganaste. 

 

Las mejores bandas de la historia son las que caducan pero su sonido sigue vigente para siempre. Después están los Rolling Stones, pero no son personas normales así que no entran en esta tesis.

Esta teoría que tardé años en desarrollar tiene un punto débil, hermoso y contradictorio: Pavement.

Para mí, lo lindo de esta banda es que supieron perfectamente cuándo parar. Muchas veces los artistas no se dan cuenta, no tienen el timing y terminan haciendo porquerías como Atum, el último disco de los Pumpkins o The King Of Limbs, esa mierda que hizo Thom Yorke que es igual que pegarte el dedo chiquito del pie con la pata de una silla.

¿Alguien siguió escuchando Pixies después de Trompe Le Monde? El que diga que sí, miente.

Hay artistas que podrían quedarse con su última gran obra y retirarse con la frente en alto, como pasó con Chaco de Illya Kuryaki. Pero ahí van los dos boludos y deciden sacar Chances 8 años después y cagar absolutamente todo. O como No Doubt, que en vez de retirarse de forma elegante como la banda maravillosa que supo ser, se juntaron en 2012 para hacer la mierda esa de Push And Shove. Black Star podría haber sido el peor disco de Bowie de la historia pero por suerte se murió y quedó en nuestra memoria como su última gran obra maestra (igual me parece un disco de mierda y lo peleo a muerte).

Esto lo digo con la mejor de las intenciones. Todas las bandas que menciono son bandas que amo y que sigo escuchando pero teniendo muy claro que caducaron, que ya están, que no van a volver a ser lo que fueron.

¡Ah, pero Pavement! La banda Malkmus no caducó nunca. Tal vez la magia es que el último disco que sacaron fue hace 25 años, pero ellos lo entendieron. Se dieron cuenta enseguida de que no iban a poder hacer nada mejor ni más hermoso que lo que ya habían creado,  así que dejaron de grabar temas.

Pavement es una banda que no intenta reinventarse, que no hace cosas porque estén de moda, una banda que entendió y dijo: «¿para qué nos vamos a encerrar a grabar cosas nuevas si lo que hicimos ya es genial?.

Pero Pavement siguió tocando en vivo y la semana pasada nos regalaron el show más emotivo que podía existir a mi y a varios gordos nostálgicos que, como yo, saben que todo tiempo pasado fue mejor.

¿Por qué éramos todas personas entre 30 y 50 años saltando y llorando? Porque la nostalgia nos pega. Porque para mí escuchar Pavement es acordarme del día que me dí cuenta que una banda no tenía que sonar necesariamente bien para llegarme al alma. Porque me di cuenta que en esa cosa ruidosa y molesta que es el Lo-fi había algo hermoso.

Porque según Last.fm, el 30 de junio del 2010, cuando tenía 16 años, le di play a Crooked Rain, Crooked Rain y Gold Soundz llegó a lo más profundo de mi corazón. Lloré porque me acordé de ese recital que dieron en La Trastienda en 2010 al que no pude ir porque vivía lejos y mis padres no me dejaron viajar.

Lloré porque en ese momento pensé en mi yo de 16 años. En esa chica que conoce una banda que no toca nunca más y ni por afano se imagina que va a verla en vivo, que va a tener la oportunidad de gritar las canciones. Lloré también porque pensé en esa chica de 16 y en cómo imaginaba su vida a los 30 y no creo que haya pensado en ver un recital de Pavement en un lugar en Chacarita rodeada de porteños insoportables que no saben ver música en vivo.

Lloré porque fue un recital hermoso. Porque pese a que no tocaron Spit On A Stranger (que estaba en la lista!!! para indignación de Twitter Argentina), metieron 25 temas que sonaron increíbles y demostraron una vez más la perfección que los caracteriza.

Siempre me vi a mi misma como una loser, una persona bastante promedio y normal que no tiene muchas cosas más que la música que le gusta. Por eso me gusta Pavement, porque para mí siempre serán una banda de losers que hacen solo lo que les gusta sin importarles demasiado el resto.

En el recital de Pavement lloré pensando en mi propia caducidad. Porque cuando tenés 30 años te empieza a pegar el existencialismo y el darte cuenta de tu propia finitud. ¿Y si este es mi mejor momento? ¿Y si nunca más voy a ser tan linda y genial como ahora? ¿Y si nunca más veo una banda en vivo que me haga sentir todas estas cosas?

Después pensé; si Pavement es una banda para losers como yo y no caducó, ¿por qué voy a caducar yo?.

Con amor, P.S.