Bruno Albano: «Las redes sociales rompen con una especie de mitología de la música»

septiembre 17, 2019

Bruno Albano toca el bajo, canta y compone en Banda de Turistas, con quienes ya sacó cinco discos y giró por todo el continente. Lejos de quedarse en su zona de confort, el músico arriesga con su primer disco solista, Yo no soy Bruno, producido por Tuta Torres de Babasónicos. A lo largo de nueve canciones explora su faceta más personal. Un disco donde expone, desde una postura crítica y a la vez irónica, algunas claves de la época, como el mandato de productividad o la vacuidad de las poses. Todo esto sin perder la frescura. 

El viernes 20 de septiembre presenta Yo no soy Bruno en La Tangente y estuvimos hablando un poco de sus inquietudes personales y musicales.

¿Cómo surgió la necesidad de grabar un disco solista?

Este disco surge de la necesidad de abrir un camino para llegar a lo que me propongo yo con la música, que es la trascendencia. Se trata de dejar algo más allá de la carrera que tiene uno y, para lograrlo, cuanto más se pueda tocar, mejor. Siento que este disco transita por un camino que tiene que ver conmigo y que es algo que me lo debía de alguna manera. Todo surge de una especie de conflicto interno que uno siempre tiene con el arte y con tratar de encontrar un lugar en el mundo mediante lo que uno haga, que en mi caso es la música.

En «˜Bailando con la muerte’ cantás «Yo creía que esta vida era especial y vos me hiciste ver que es una estupidez»… 

Esa frase se basa en que al fin y al cabo todo termina siendo una suerte de ilusión, un sueño. Lo que realmente importa es el camino interior que uno puede llegar a hacer en esta vida, porque si no el mundo se reduce a cumplir horarios y tareas, y más aún dentro de un sistema salvaje capitalista occidental como en el que vivimos. Cada vez hay menos tiempo para interiorizar o para tener una especie de comunión con uno mismo. «Esta vida es una estupidez» quiere decir eso. Tiene que ver un poco con exonerar esa carga de solemnidad que le damos a la vida. Tal vez la vida no es tan seria como pensamos que es, y es más divertida incluso. Creo que tiene que ver con una insatisfacción con el rol en que la vida nos pone a veces, más allá de que seas feliz o no. Hay destellos de felicidad en la vida, no es que hay un estado vivo y completo de felicidad. El disco tiene eso de estar «en contra» de algo. Creo que la música tiene algo de batalla y de denunciar un poco la realidad, o decir «yo estoy acá, pueden estar conmigo». Siempre hubo eso en el arte y en la cultura, eso a mi me interesa mucho. No se trata solo de hacer música porque sí, porque me gusta tocar la guitarra y grabar en mi casa, creo que hay un mensaje mucho más fuerte en la conexión que da la música.

Las canciones de este disco son mucho más intimistas que las que venías componiendo con Banda de Turistas. ¿Por qué elegiste el nombre Yo no soy Bruno, si es lo más «Bruno» que hiciste?

Justamente ese es el chiste: hacer un disco solista pero al mismo tiempo negarme. No tratar de darlo todo, no quedar tan desnudo. Es medio como un chiste todo. Tenía un par de títulos pensados pero tampoco quería caer en la tradición de ponerle un título que signifique algo y que sea muy pretencioso. Sentía que era algo más moderno. 

¿Cómo te llevas con la redes sociales?

La verdad es que me costó mucho adaptarme. Empecé a tener el año pasado por una cuestión de entender un poco las reglas del juego. Más allá de cualquier postura filosófica que uno tome, tenés que aprender a convivir con eso. Si no te vas a vivir a la montaña.

Nosotros (Banda de Turistas) somos anteriores a las redes sociales, pero es una revolución innegable. Si la negás quedás un poco fuera de lo que transmitís. Si yo no fuera músico no tendría redes sociales, porque no sabría qué mostrar de mi vida.

Hace poco leí un libro de Alessandro Baricco que se llama «The Game», que está muy bueno. Es una especie de ensayo sobre la «insurrección digital», como le dice él. Dice que las redes sociales son una especie de elaborar una vida que uno no tiene, que no puede llegar a alcanzar esa vida en tu vida normal. Es como que siempre estamos elaborando una vida artificial en la que uno visualiza y conceptualiza lo que querría ser. Es un espejo de tus mejores talentos. Hay mucha competencia, y eso a su vez tiene mucho de soledad. Pero esto no tiene marcha atrás, acaba de empezar. Es una revolución. Así como ocurrió con el renacimiento, estamos en una especie de bisagra. Me da un poco de ansiedad lo que va a pasar.

Si bien las redes sociales tienen toda esa cara horrible, ¿no creés que también ayuda a llegar a más gente y conocer otros músicos con los que quizá no te relacionarías?

Es un arma de doble filo, y si la agarrás mal te podés cortar. Pero sí, yo creo que es necesario para la música. A la vez tiene algo curioso, y es cómo las redes sociales rompen con una especie de mitología de la música. Se corrió el velo, el secreto está ahí para todos. Se perdió esa cosa medio mitológica que tenían las grandes figuras, a las que solo veías en una revista de vez en cuando. Ahora como que cambió el chiste. Pero me parece que está bien eso, porque da lugar a que suceda algo más. Cambia un poco el paradigma.

¿Cómo elegiste las colaboraciones?

Como es un disco solista me parecía un embole que cante todo yo, por eso con Tuta Torres decidimos invitar algunos músicos. El primero que se me ocurrió fue Simón (Poxyran). A él lo conozco, viene a casa de vez en cuando. Una vez le mostré unos temas y le gustó mucho «˜Pulsame en Paz. Cuando surgió la idea de tener un par de invitados me lo imaginé a él cantando esa canción y se re copó. Lo grabamos una mañana en un estudio en Belgrano.

Para «˜Tu Sopa‘ quería una voz femenina y pensé en Mia Maestro. Ella vive en Los Ángeles pero justo estaba acá, así que grabamos al día siguiente que con Simón. Después Carca toca con Tuta en Babasónicos, lo conozco hace muchos años ya. Lo admiro mucho como guitarrista, me parece uno de los mejores de acá.

Lawrence Arabia es un músico muy bueno de Nueva Zelanda que tiene 4 o 5 discos. Es como medio amigote de Connan Mockasin y esa onda. Yo lo descubrí en 2011. Empecé a escuchar los discos y me fascinaron, y le escribí una vez, le pasé Banda de Turistas y empezamos a hablar. El tipo no podía creer que lo escuche desde Argentina. Él canta muy bien y se me ocurrió que haga unos coros en ‘Honesto & Trabajador’ porque me parecía muy de su estilo, y le encantó. La cantó en castellano, fue todo un desafío para él.

 

¿Cómo te preparas para la presentación?

Bien, estoy un poco nervioso la verdad. Es un show muy mío. No tengo toda la banda, me estoy ocupando mucho de todo. Pero está bien que sea así, me saca un poco del lugar de hacer las cosas medio automáticas o por seguir una especie de sistema. Está bueno porque me armé una pequeña banda para algunas canciones y también voy a tocar un par de temas solo. Estoy contento de poder presentar el disco y de poder seguir haciendo música. Eso es lo que más me hace sentir agradecido: poder estar haciéndolo y no estar imaginándomela. Ya lo puedo presentar y sacármelo de encima todo de una vez. 

¿Qué estás escuchando?

Me gustó mucho el disco de James Blake, Assume Form. También el último de Mac Miller, el de Solange y los últimos de Tyler, The Creator: IGOR y el EP navideño del año pasado. De acá me gustó el de Mi Amigo Invencible y la canción de Zoe Gotusso, «˜Calefón‘. Ayer escuché el máster del disco de La Liga Matriz que me gustó mucho, está muy buena esa banda. Más disparatado todo, bien psicodélico.

¿Qué tenés proyectado a futuro?

La onda es hacer unos shows más en octubre/noviembre, no tan formales como éste. En octubre voy a tocar en El Emergente solo con la guitarra. Y la idea es tocar un poco más con esta banda antes de que termine el año.

 

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