I Never Learn es el título del tercer disco de la sueca Lykke Li, en el que tan solo con el nombre,  nos anticipó todo. Su visión, sus sentimientos y su melancolía siguen intactas, todo gira en torno al desamor de una relación rota en la cual <según ella> no aprende de sus malas experiencias pasadas.

Sin embargo, temas como Never Gonna Love Again y Heart Of Steel nos dicen que quizás Lykke se puso un poco más firme; la combinación de su resentimiento con su dulce voz y la instrumentación entre acústica y clásica hacen un buen combo para acordarte de tu ex, de la mejor manera.

El viaje tóxico que Jason Pierce emprendió hace tres décadas en su Reino Unido natal no salió barato. Spiritualized es la auténtica orquesta disparatada que sigue las órdenes de su cerebro, un órgano magnifico a…