La matemática sigue formando parte de tu cabeza, nunca la perdiste. No me refiero a esos planteos exactos horrendos a los que te sometÃan en la escuela, sino a esas ecuaciones que te hacÃan saltar en el momento indicado, tirar una bola de fuego justo cuando venÃa un enemigo y combinar movimientos para lograr “el truco”. Los videojuegos de antes, los que llegaban en consolas o encontrábamos en fichines, dejaron implantados valores matemáticos en nuestras neuronas producto de tener un joystick como extensión de nuestro cuerpo, una distancia perimetral con un televisor de tubo y gaseosa con caramelos para mantener el azúcar en sangre siempre arriba. Hoy gracias a la mágica internet los podemos jugar libremente online. A continuación, un repaso entre la nostalgia y el valor.
Los juegos reseñados que van a aparecer a continuación son todos productos utilizados en la consola NES. El nombre de la sigla responde a Nintendo Entertainment System, lo que derivó a llamarla “la Nintendo” y en el caso de su hermana mayor “la Super Nintendo” (material de una futura producción). En Japón el sistema se comenzó a distribuir a mediados de los ’80 bajo el nombre de Family y asà es como llegó a Latinoamérica, una década más tarde.
Circus Charlie (Konami, 1984)
Gran recuerdo y trauma por igual. Circus Charlie era un juego complicado en el que habÃa que guiar a un pequeño trapesista (Charlie) a lo largo de un circo masoquista que intenta matarlo con leones, cÃrculos de fuego y trampas. La melodÃa del juego todavÃa suena en la mente de personas traumadas que se niegan a ingresar a un circo.
Popeye (Nintendo, 1982)
Uno de los diseños de Family más lindos para la pantalla. Con temática de Donkey Kong, Popeye tenÃa que alcanzar los corazones o notas musicales que Olivia dejaba caer desde el techo teniendo en cuenta que Brutus andaba bardeando por los costados.
Lo único que te puede salvar de la golpiza es una lata repleta de una hierba verdosa (algunos le dicen espinaca otros preferimos hacer apologÃa al cannabis).
Adventure Island (Hudson, 1982)
Una isla repleta de amenazas tremendas como monstruos mitológicos mezcladas con amenazas boludas como fogatas ponen en riesgo la vida de un gordito que tiene que rescatar a su novia y hasta se anima hacerlo paseando en skate.
El juego tuvo tres entregas igual de buenas (donde se incluyen dinosaurios, cartas de poker y aún más dificultad) pero esta es la más representativa. Ojo con el parecido absoluto con el fichÃn Wonder Boy, quizás el mejor juego de todos los tiempos.
Super Mario Bros. (Nintendo, 1985)
El Maradona de las consolas no es argentino, es italiano. Mario, asà a secas, es un fontanero con un bagaje de habilidades interminables y un ego confundido en amabilidad que cansa. Para más ideas, entiendan que es un tipo que grita ¡It’s me, Mario!, a cada lugar al que llega.
El juego en sÃ, Super Mario Bros., es el golazo absoluto de Nintendo y la excusa para explotar a un personaje que primero se llamó Jumper en Donkey Kong (1981) y después fue la cara de videojuegos de deporte, plástica, fotografÃa y hasta irrumpió en en televisión y cine (imposible olvidar la peor pelÃcula del mundo).
La joda es rescatar, junto al eterno segundón Luigi, a Princess Peaches de las garras del maléfico Bowser (vulgarmente llamado Koopa) y todos los secuaces que hay en el medio incluyendo tortugas, plantas carnÃvoras, fantasmas y trampas castillo por castillo.
Mortal Kombat (Midaway, 1992)
El legado del segundo juego de lucha más famoso (el primero es Street Fighter, no jodan) arrancó en 1992 con una versión arcade de un torneo donde tenÃas que si o si fajar al rival. Esta versión contaba con siete personajes: Liu Kang, el chino que pega bien, Johny Cage, la figurita de acción, Sonya Blade, la mina que pega bien, Kano, un mercenario con un ojo rojo, Raiden, el Dios del trueno y Scorpio y Sub Zero, dos ninjas que representan el fuego y el agua, amarillo y azul.
La temática impresionaba. Era violenta y oscura. IncluÃa la palabra “mortal” en el tÃtulo por ende que el que perdÃa morÃa y eso era bastante jodido en esa época.

