Quitemos todo tipo de etiqueta o estereotipo. Provoquemos que los oídos inicien su propia búsqueda y que el resultado sea dispar, azaroso, enriquecedor. Por ese camino anda éste dúo británico, poco habitual e inusual; el del riesgo. Melodías que parecen no tener forma, estribillos encendidos, arpegios oníricos y armonías atonales se disuelven entre guitarras embriagadoras que dictan un nuevo equilibrio. Año 2013: Cuando lo viejo se hace nuevo. Celebremos.
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