ESPECIAL: 10 años de Yoshimi Battles the Pink Robots

Una historia de ciencia ficción producto de una absurda tricotomía. Una reacción de orden fisiológico. Una planta alterada genéticamente. Así describe Wayne Coyne a una de las obras fundamentales en la discografía de The Flaming Lips. Concebida a la par de dos bandas sonoras por demás disímiles -una, para el documental Okie Noodling; otra, para esa insania cósmica que resultó ser Christmas On Mars– sus melodías se empaparon a la par del hillbilly a lo Real McCoy de la primera y de la melancolía electro-espacial cuasi religiosa de la segunda. “Absorbió las influencias por un mecanismo de atracción de los opuestos. Emergió algo imposible, algo equivocado. Estaba vivo, pero era inquietantemente antinatural”, añadiría el frontman. Ese maravilloso Frankenstein sonoro hoy cumple diez años de vida. A continuación, algunas notas conmemorativas sobre Yoshimi Battles The Pink Robots.


Look outside /
I know that you'll recognize /
It's summertime
(#8 - It's Summertime)

Las primeras flores del milenio germinaban en los Estados Unidos. Wayne Coyne, Michael Ivins y Steven Drozd se encontraban aún en la gira de presentación de The Soft Bulletin (1999) cuando los mails comenzaron a aparecer. Ella era japonesa y dueña de una tienda de discos en Osaka. Ella ““escribían sus hermanas- tenía una dolencia cardiaca y no había mucho más que hacer. La primavera se transformó en verano y con él llegaron las peores noticias. It’s Summertime (Es Verano) fue el primer track de Yoshimi en ver la luz, cuando el duelo se mezcló con el intento de componer un lado B para un remix de Race For The Price que debería haber salido en el Reino Unido pero jamás lo hizo. “Esta triste canción sobre el impacto de la muerte y la victoria de la luz del sol fue el detonador de nuestra vuelta al estudio después de Soft Bulletin. Estaba destinada a ser una canción de aliento para las hermanas en pena pero creo que, a fin de cuentas, era una canción de aliento hacia mí”, confesaría el cantante de los rulos plateados en alusión al cáncer que se había llevado a su padre cinco años antes.

I don't know where the sunbeams end /
and the starlight begins /
it's all a mistery
(#1 "“ Fight Test)

Las sesiones de Yoshimi Battles The Pink Robots tuvieron lugar de junio del 2000 a abril del 2002 bajo la producción del Phil Spector de la era del alt-rock”, Dave Fridmann. Para ese entonces, el bajista y miembro fundador de Mercury Rev ya se había convertido en una especie de cuarto miembro de la banda, habiendo producido todos sus discos desde In A Priest Driven Ambulante (1990), con excepción de Transmissions From The Satellite Heart (1993). “Es como nuestro segundo hogar lejos de casa”, diría Steve sobre Tarbox Road, el estudio neoyorquino de Dave. Allí se definiría el sonido de una nueva era para The Flaming Lips que comenzaría con la despedida del guitarrista Ronald Jones y la llegada de Zaireeka (1997), ese monstruo de cuatro discos por el precio de un álbum destinado a ser escuchado todo en simultáneo. Le dirían adiós al rock de cuerdas pesadas para darle la bienvenida a la experimentación más absurda. Sintetizadores, drum machines, efectos de sonido, denso entramado de pistas; un nivel excéntrico de manipulación, a tal punto que Wayne afirmaría: “Si alguien me pregunta que instrumento toco, respondería: el estudio de grabación”. Fight Test abre Yoshimi con la frase “the test beggins now” (la prueba comienza ahora), sampleada de uno de los resultados de los Boombox Experiments, donde cuarenta voluntarios fueron reclutados para operar una orquesta de estéreos portátiles con cintas grabadas por la tríada de Oklahoma. Ensayo que tiempo antes se había llevado a cabo pero con cassetteras de automóviles en los Parking Lot Experiments. La canción también les valió un juicio por plagio con Cat Stevens por su semejanza con Father And Son. El ahora Yusuf Islam recibe el 75% de las regalías del primer track de Yoshimi. “De todos modos, Cat Stevens no va a hacer mucho dinero a costa nuestra”, se reiría Wayne una vez concluido el pleito.

Oh Yoshimi /
They don't believe me /
But you won't let those robots defeat me
(#3"“ Yoshimi Battles The Pink Robots pt. 1)

No es difícil suponer que la familia de los labios llameantes es más grande de lo que parece. El diseñador gráfico George Salisbury podría ser, al igual que Fridmann, considerado otro integrante más. Gran parte de la videografía y de la puesta en escena de los shows llevan su sello. Así como el arte de tapa y el packaging de los discos. Yoshimi, por supuesto, no fue la excepción. Una niña con vestido amarillo da la espalda al público ausente. Su sombra se proyecta, con ridícula nitidez, sobre un robot rosado de patas arácnidas que le hace frente. ¿Quién es la sin rostro de la historia que debe batallar por la salvación? Vaya uno a saber. Probablemente lo seamos todos. Lo cierto es que existe una Yoshimi P-We (Yoshimi Yokota) de carne y hueso que toca la batería en la banda japonesa de noise rock Boredoms y que grita a pulmón sangrante en Yoshimi Battles The Pink Robots pt.2, la secuela de la canción que da título al álbum. Otros lamentos también se escucharon durante la grabación del disco, pero estos no fueron artísticos. Steve Drozd estaba luchando su propia pelea contra una adicción de larga data a la heroína y el documental The Fearless Freaks (2005) contiene una escena por demás intensa al respecto. Diría Wayne: “Lo escuchaba llorar (a Steve). Pensaba en mi padre y el cáncer. Es difícil enfrentarse ante la precariedad de la existencia. Yoshimi Battles The Pink Robots también se trata sobre eso, la vida. Nadie nunca venció a los robots antes, pero confiamos en que Yoshimi lo logrará”.

Do you realize /
That happiness makes you cry /
Do you realize /
That everyone you know someday will die
(#9 "“ Do You Realize??)

Escuchar atentamente la letra de Do You Realize?? es comprender por qué se convirtió en la protegida de un disco repleto de aciertos. Su belleza y simpleza emocionan, atemorizan. En el año 2009, Oklahoma eligió “la canción oficial de rock del estado”. Con el 51% de los votos, la población escogió ésta, el noveno track de Yoshimi. Pero la Cámara de Representantes se alzó en protestas aludiendo al “lenguaje ofensivo” utilizado por la banda y a una camiseta con el martillo y la hoz comunista que Michael lució en la entrega del premio. En respuesta, el gobernador Brad Henry firmó un decreto para que se respetara la decisión de la gente. “Por más de veinte años, los Flaming Lips produjeron música creativa, alegre y provocativa. Un verdadero ícono del rock and roll y orgullosos embajadores de su estado natal”. Do You Realize?? también es emblema de un giro que Coyne había tomado ya hacia un tiempo en la composición de las letras; más sinceras, vertidas al amor, la humanidad, la desolación, la muerte. “No hay nada más poderoso en la música que su honestidad. Me di cuenta que no tenía nada que perder si decía la verdad. Pensé “˜váyanse a la mierda, son mis mejores canciones’. También, lo mejor que me pasó alguna vez en la vida”. En la edición original del disco, una frase en japonés reza dentro del booklet: “la felicidad puede hacerte llorar”. El que haya escuchado Yoshimi Battle The Pink Robots en la oscuridad de su habitación no se atrevería a añadir nada más. Benditas sean, absurdas reacciones de orden fisiológico.

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